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Página en blanco: el truco para eliminar tu miedo

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No dejes que la página en blanco te bloquee, ni en tus relatos ni en tu vida: no dejes de tener experiencias bonitas por no arriesgarte a decidir qué quieres para ti; lo mismo con tu historia.

Página en blanco: ¿Qué quieres contar?

Julia Cameron escribió en uno de los capítulos de su libro El derecho y el placer de escribir una idea que me gustó mucho: debemos descender al papel (p.28), que las palabras se escriban, que las escuchemos y que no partamos de la idea de hablar desde las alturas. No quiere decir que dejemos de trabajar el texto. Pero primero escucha qué escribes y después ya editarás con las ideas más claras en mente. Déjate llevar mediante la práctica de escribir tres páginas diarias sobre cualquier cosa. No importa el qué. Nunca partimos de cero, tenemos ideas que atender en nuestra mente que ponemos a la luz por escrito.

Dirígete hacia el papel, hacia abajo, y no desde arriba, desde las ideas, sin escuchar.

La parte más divertida de crear una historia puede ser su propia planificación, aunque ahora no lo veas: leer mucho y variado, aprender, jugar con las ideas, personajes y posibilidades te ayuda a después tener un bagaje que te permite conocer mejor qué te gusta (y conviene a tu historia) y qué quieres contar. Puedes partir de una idea y como dice ella: «los callejones sin salida no existen» (p. 32) , siempre hay una alternativa. Y no, no solamente en el ámbito literario: conocer más posibilidades te permite ampliar tu perspectiva y buscar más allá de lo que tenías pensado para ti y tu vida.

Reto

Escribe un párrafo, ¿a dónde te conduce? Ahora escribe dos. Luego tres. Y si llegas a la página hoy, ¡genial! y si no, tienes una historia para continuar mañana. Quién sabe, tal vez los fragmentos que hoy escribes te servirán para tu próximo relato.

Mañana otro tanto: frase a frase, párrafo a párrafo, página a página. Escribe, luego corrige. Está bien tener objetivos de escritura, también dejarse llevar para practicar.

Recuerda: desciende hacia el papel. No partas de tus ideas, sino que bajen a lo material, al papel:

del bolígrafo o el teclado a la letra escrita:

crea tu visión y describe, escucha y escribe.

Del mismo modo haz lo mismo con tus objetivos. Qué haces a día de hoy que te gusta, y escucha esos anhelos que te permiten crear la historia que quieres para empezar a escribirla desde ahora.

Bibliografía:

Cameron, Julia (1998). El derecho y el placer de escribir, curso de escritura creativa. Gaia ediciones.