Muestra no cuentes ¿Cómo atrapar a tu lector?
Muestra no cuentes ¿Cómo atrapar a tu lector?

Muestra no cuentes ¿Cómo atrapar a tu lector?

Muestra no cuentes. Cómo escribir ejemplo
Cómo escribir. Muestra no cuentes

Reto literario: muestra no cuentes

Te enseño este truco que conozco para que practiques, es algo que yo sigo aprendiendo: muestra no cuentes. De ahí que tenga por mejorar bastante, pero es para que te hagas una idea. Para eso hay que practicar y practicar, no hay otra manera, ser constante.

Lee estos dos fragmentos y, a continuación, fíjate en las diferencias.

Fragmento I, cuenta qué sucede

Se metió en el coche y condujo hasta la medianoche. Entonces, entró en su casa. No se cambió la ropa, simplemente se dejó caer en la cama. Ya sonaría la alarma al día siguiente para recordarle que debía volver al lugar en el que acababa tan agotado: su trabajo. No podía más con su cuerpo. Se fue a la habitación. Cerró los ojos un instante. Su perro lo miró y a falta de caricias se tumbó a su lado.

Fragmento II, muestra no cuentes

Sus párpados no aguantaban el peso del trabajo. Se despidió de sus compañeros, se colocó el abrigo y se dispuso a regresar a su hogar. El peso aumentaba con la neblina, las luces de los semáforos, farolas, y el ruido: los peatones, perros, coches, todo. Todo molestaba. Fue un alivio dejar su abrigo en el asiento de copiloto, subió el volumen de la radio. Miró por el cristal y pensó que la vista era de cine, fuera ruido, dentro paz. Aún así, el ritmo no seguía su ánimo.

Quitó el freno de mano, puso la marcha y comenzó su trayecto: «que si Jon le había dicho que había hecho un trabajo pésimo, que si Rebeca necesitaba un café más, que si debía entregarse el informe el lunes…» Ahí estaba: una puerta blanca y delante unos peldaños. Se aproximó. Fijó su mirada en los bolsillos, e introdujo su mano: un pañuelo, el móvil, un mechero, más pañuelos y ¡ajá! las llaves. Cerró la puerta y fue directo a la habitación. «Lo siento, no puedo, no más» se disculpó. Se dejó caer sobre la cama. «Ven», le dijo. Lo miró, era imposible resistirse a su mirada de cachorro. Pero no se iba a mover. Y lo percibió. Al final, saltó y se embriagó del calor que el cuerpo de su amo dormido desprendía.

Propuesta

El ejemplo no es el mejor del mundo, pero quería que te dieras cuenta. No cuentes, muestra qué sucede, qué piensa y percibe el personaje, qué le muestra al lector el narrador. No solo lo que hace, sino cómo lo hace. Es distinto decir: «se lavó la cara» a «el agua la liberó de cualquier malestar que su rostro reflejara».

Te propongo un reto: toma la imagen que te presento aquí hoy y describe qué ves. Después, con la historia que quieres contar, transforma esa descripción en una narración donde cautivar a tu lector con tus palabras.

Con cualquier duda, ya sabes que puedes conocerme un poquito más y contactar conmigo 😊.

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