La percepción y sensibilidad como partida
La percepción y sensibilidad como partida

La percepción y sensibilidad como partida

La inspiración: percepción, sensibilidad, atención, trabajo, sobre todo trabajo

Entonces, ¿es la percepción y la sensibilidad tu punto de partida para crear la historia que quieres contar?

Fija tu mirada en la imagen unos segundos y detente, observa, disfruta. Deja que tu percepción y sensibilidad te empapen unos instantes.

percepción y sensibilidad

¿La inspiración se encuentra o se busca? ¿se genera?

Al mirar la imagen que te presento, ¿no crees que podrías sacar conclusiones con las que crear una historia?

Podría haber sido esta o cualquier otra. Estate atenta, las ideas están ahí, debes buscarlas y desarrollarlas, considerarlas amigas. Del mismo modo, conocer las técnicas de la narrativa te permitirá saber cómo desarrollar la historia que quieres contar, y los elementos que puedes combinar para tu creación literaria. Así pues, deja que tu percepción y sensibilidad te permitan conocer y conocerte para saber qué tipo de historias te gustaría narrar.

¿Dónde encontrar la inspiración? ¿solo en tu sensibilidad y percepción?

  1. Lectura. Si quieres escribir no hay otra forma. Hay que ser una buena lectora. Y qué mejor que nutrirte de diferentes géneros narrativos y literarios. Por ejemplo, a mí me gusta combinar y unos días leer poesía, otros novela, otros teatro. Analiza los personajes, las tramas, los patrones, narradores, qué te gusta y qué no, anota frases que resuenen contigo de tus lecturas. A veces la lectura puede ser refugio, escape, un momento para divertirse o incluso un momento de conexión humana. Entonces, se trata de encontrar tu voz y que se te reconozca por ella. Al principio es habitual que se entremezclen las voces de tus lecturas en tus escritos. Es un proceso de autodescubrimiento literario.
  2. Camina. Te refresca. Te motiva. Despierta la creatividad que hay en ti. Y qué mejor momento que estar caminando tranquila, sin prisas, reflexionando lo leído, y lo que percibes (en la calle y en tu interior), para que se te ocurran un par de ideas.
  3. Ten siempre un cuaderno a mano (digital o de papel, a tu gusto 😊). Una quedada con las amigas o una excursión donde decides viajar sola es un lugar de encuentro para tu vivencia y, además, para todos los detalles que añadas a tus relatos ¡Pero que no se te olvide apuntarlo!
  4. Comenta tus ideas, expándete, investiga y habla. Una buena conversación puede conducirte a nuevas perspectivas.
  5. Escribe. La reflexión y llenarse la mente de ideas es provechoso. Sin embargo, uno no aprende a escribir (ni mejora) si no es practicando.

¿Cómo te sirve esto de forma personal y no solo en tu faceta literaria?

Cuando te sientes inspirada, si tienes inquietudes insatisfechas, o te quedas estancada o buscas formas de empoderarte. Una vez que eres parte del segundo caso, quieres averiguar qué tipo de vida realmente quieres tener para vivirla y que nada te detenga, ni siquiera tú misma.

Estos son unos pequeños consejos que podemos aplicar para conocernos mejor y así mejorar nuestra calidad de vida pero también para obtener inspiración. Y ya sabes: si no la encuentras, sigue trabajando:

La inspiración existe pero tiene que encontrarte trabajando

Pablo Picasso

¡Ponte a ello! Estoy segura de que hay un público que espera tus historias con ganas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.